Sierra Grande

Sierra Grande
Sierra Grande

Historia:

La historia de Sierra Grande comienza en 1890, cuando nació este pequeño pueblo para atender a los ganaderos y visitantes de la zona. Pero fue en 1944 que se descubrieron yacimientos de hierro en sus alrededores y allí se comenzó a escribir la historia grande de Sierra Grande.

Fue en el año 1969 cuando la empresa Hipasam se instaló allí y comenzó a realizar la explotación de hierro. Era una empresa del Estado, y durante mas de 2 décadas hizo florecer a este poblado del sureste de la provincia de Río Negro. Tanto, que llegó a convertirse en la mina de hierro más grande de Sudamérica.

Sus 96 kilómetros de túneles y mas de 500 metros de profundidad daban trabajo a miles de habitantes.

En 1991, comenzaba a escribise uno de los capítulos mas oscuros de la historia de Sierra Grande, cuando en un cambio de política económica, el Gobierno Nacional de turno decidía mediante un Decreto Presidencial sellar el cierre de la empresa minera.

A partir de allí fueron miles los habitantes que partieron del pueblo en busca de nuevos horizontes con más posibilidades. Pero también hubieron quienes se quedaron “a remarla”.

Turismo Minero:

Luego del cierre de la empresa minera y lejos de rendirse, Sierra Grande se encontro con una nueva forma de explotar la mina, esta vez a travez del turismo.

Las interminables cavernas de la mina permanecieron cerradas por mas de una decada, pero un proyecto que ofrecií una excursión a la mina de hierro llamado “Vieaje al Centro de la Tierra” reabrio sus puertas de piedra.

Acompañados por un guía experto, y con mameluco, casco, botas y lámpara minera, los turistas podian revivir lo que fue la explotación de hierro en la mina más grande de su tipo en Sudamérica.

Reactivacion de la mina:

Luego de varios estudios de factibilidad de reactivación de la mina de hierro, finalmente en 2005 un grupo chino compró el yacimiento ferrifero, rebautizándolo Minera Sierra Grande.

La demanda de nuevos trabajos en el yacimiento y en la planta de peletización en la costa, al sur de Playas Doradas, sumado al crecimiento turistico de la villa balnearia, hicieron renacer a un pueblo que parecía condenado al abandono.